La felicidad se define como "un estado mental o emocional de bienestar caracterizado por las emociones positivas o agradables que van desde la alegría a la intensa alegría." Suena muy bien, ¿no? Entonces, ¿qué hace la felicidad tan difícil de alcanzar?

Una de las razones más comunes que encontramos tan difícil encontrar la felicidad se debe a nuestra percepción de lo que realmente es. Nuestra capacidad de ser feliz depende de cómo lo definimos.

Para muchos, la felicidad se define por lo que se ha logrado, lo que se ha logrado, o cosas materiales que han obtenido.

Mientras que estas cosas pueden contribuir a la sensación de ser feliz, es lo que realmente nos trae la ¿verdadera felicidad?

Entonces, ¿qué es la felicidad? ¿de dónde viene eso? ¿Cómo lo logramos?

 

La resiliencia es la capacidad de una persona para afrontar situaciones y experiencias adversas y adaptarse bien a situaciones trágicas, estresantes o traumáticas.

Este concepto no lleva implícito que la persona no siente dolor o no se siente mal ante algún episodio adverso como la muerte de un ser querido, o la pérdida del puesto de trabajo por ejemplo. Significa que son capacer de sobreponerse y/o adaptarse a estas situaciones a lo largo del tiempo.

 


Hemos oído en muchas ocasiones que mantener una actitud positiva es una de las mejores formas de lograr lo que queremos conesguir. Esta frase nos la repetimos una y otra vez a nosotros mismos, pero ¿con qué frecuencia nos lo aplicamos realmente?.

En nuestro pensamiento reside la clave de cómo interpretamos el mundo y las situaciones a las que nos enfrentamos. Cuanto más positivos somos, más capaces somos de ver los aspectos beneficiosos de las cosas.

En ocasiones podemos estar enfadados e inmersos en alqún tipo de problema, y cuando hablamos con un amigo cambiar nuestra forma de pensar y descubrir que tenía solución.

Todo es cuestión de perspectiva.